Historia De Callejeros

Los comienzos

A fines de 1995, en el barrio de Villa Celina, un grupo de pibes del conurbano que iban juntos a la escuela técnica y pasaban tardes enteras escuchando rock nacional comenzaron a formar una banda casi sin quererlo. Patricio Santos Fontanet, que tocaba un poco la guitarra criolla y cantaba en reuniones de amigos, se juntaba con Eduardo Vázquez, quien tenía una batería armada a medias en su casa; Christian Torrejón, que empezaba a aprender bajo; y Maximiliano Djerfy, un guitarrista que ya venía dando vueltas por otras bandas barriales. Más tarde se sumaría Elio Delgado como guitarrista rítmico.

Al principio tocaban en cumpleaños, plazas, clubes de barrio y cualquier lugar donde les prestaran un enchufe. Se hacían llamar Rio Verde, un nombre improvisado que no terminaba de convencerlos. La banda ensayaba horas en un garaje de Villa Celina, entre cables pelados, amplificadores prestados y vecinos que protestaban por el ruido. Aun así, entre versiones de La Renga, Los Redondos y alguna que otra zapada propia, el grupo empezaba a tomar forma.

En 1997 decidieron rebautizarse como Callejeros, inspirado en la vida cotidiana del barrio, las calles gastadas y el sentimiento de que todo lo que aprendían venía “de la calle”. El nombre calzó perfecto con la identidad que estaban construyendo: una banda del conurbano que hablaba desde la realidad de los pibes comunes.

Primeras Fechas y Crecimiento

Durante 1998 y 1999 empezaron a tocar en lugares chicos del circuito under como La Colorada, Rojo Vivo, La Maza y boliches del oeste. Armaban sus propios recitales, repartían volantes en la estación y cargaban los equipos en remises pagados entre todos.

Callejeros empezaba a consolidar un público joven, muy pegado a la estética rockera de fin de milenio: parches, banderas, remeras hechas a mano y una energía intensa que los seguía a cada fecha. La banda se destacaba por la voz rasposa pero afinada de Fontanet, la potencia de la batería de Vázquez y la combinación de guitarras entre Djerfy y Delgado.

Primeros Discos: Sed y Presión

Desde su inicio, la banda grabó tres demos entre 1997 y 2000 (Solo x Hoy, Callejeros, Adelantos). En el año 2001, graban su primer disco, llamado “Sed”, este con 12 temas, es el primer registro de la banda en donde se incluye el saxo.

En marzo de 2003 sale “Presión”. El disco cuenta con 14 canciones. Al año siguiente se graba “Rocanroles Sin Destino”, tercer disco de la banda, del que se desprende como primer corte de difusión el hit “Prohibido”.

Obras 2004

En 2004, Callejeros anuncia dos fechas para tocar en el Microestadio Obras Sanitarias, el 30 y 31 de julio. El recital de Callejeros en Obras se vivió como una auténtica fiesta popular, uno de los shows más esperados por la gente y un momento clave en la historia de la banda. Para miles de pibes, ver a Callejeros en el “Templo del Rock” significaba mucho más que un concierto: era la confirmación de que el grupo había crecido, que su música ya movía multitudes y que su mensaje llegaba cada vez más lejos.

Desde temprano, los alrededores de Obras se llenaron de remeras, banderas y cantos. El ambiente era de pura ansiedad y alegría. Cuando las luces bajaron y arrancaron los primeros acordes "El Nudo", el estadio estalló. La conexión entre la banda y el público fue inmediata: se cantaba cada tema como un himno, desde los clásicos hasta los más nuevos. El sonido, la energía y la entrega de la banda hicieron que la noche se volviera inolvidable.

Para muchos, ese show representó el mejor momento artístico de Callejeros antes de la tragedia. Fue un recital potente, lleno de emoción, en el que la banda mostró todo su crecimiento y el público respondió con una pasión única. Una noche que quedó grabada como uno de los puntos más altos de su carrera.

La noche que conmovió al país

El 30 de diciembre de 2004 ocurrió una de las tragedias más dolorosas de la Argentina: el incendio en el boliche República Cromañón, mientras tocaba Callejeros. Sin llegar a finalizar el primer tema del show, “Distinto”, una bengala encendió parte del techo, que estaba cubierto con materiales altamente inflamables. El fuego y el humo se propagaron muy rápido, y las salidas de emergencia no funcionaron como debían. Como resultado, 194 personas murieron y miles resultaron heridas, dejando una marca profunda en la sociedad. La tragedia expuso graves fallas en los controles de seguridad y en la gestión del local, y generó un fuerte reclamo de justicia por parte de familiares y sobrevivientes. Desde entonces, el hecho se convirtió en un símbolo de la necesidad de mayor responsabilidad y cuidado en los espacios públicos.

Después de la tragedia

En abril de 2006, la banda publicó su cuarto disco llamado “Señales”, el primero que se grabo luego de la tragedia de Cromañón, por la que los músicos están procesados. "Señales" es un disco que expresa sus sentimientos, así como ellos y sus seguidores lo pretendían.

En 2006 se da el regreso de la banda en un show en vivo, muy esperado por algunos y criticado por otros. El 6 de julio de este año, la banda liderada por Pato Fontanet vuelve a subir a un escenario como banda soporte en un recital de “Jóvenes Pordioseros”. En este el Pato exclamó “Nosotros también pedimos justicia, loco” y arrancó su breve show con las canciones “Prohibido” e “Imposible".

En 2008, cuando comienza el juicio por la causa "Cromañón", sacan a la venta "Disco Escultura", el nuevo disco de la banda de Villa Celina. Se destaca por la diversidad de ritmos: hay funk, regaee, bolero y el infaltable espíritu rocanrolero. El mismo año llega al mercado "Obras 2004 En Directo", compuesto por doble CD.

El 19 de agosto de 2009 finaliza el juicio por Cromañón, cuyo fallo favoreció a los músicos de la banda, no así a su manager, Diego Marcelo Argañarás, que fue condenado a 18 años de prisión.

Crisis interna, diferencias entre miembros y disolución.

A principios de 2010, nuevamente Callejeros se ve envuelto en una tragedia. El baterista Eduardo Vázquez terminó con la vida de su mujer provocando un incendio en casi la totalidad de su cuerpo por rociarla con alcohol y activar un encendedor, luego de una discusión. El 12 de noviembre, un comunicado oficial informa que Callejeros se disuelve definitivamente. Pato Fontanet, cantante del grupo, anuncia que iniciará un nuevo proyecto, llamado Casi Justicia Social, que llevaría las mismas iniciales que la banda Callejeros: CJS.

Mientras tanto, Pato Fontanet siguió en los escenarios con su banda “Casi Justicia Social” siendo el 2 de Diciembre de 2012 el último recital de la banda con Fontanet ya que en este mismo mes un nuevo fallo manda a prisión a los músicos por 11 años, bajo la carátula de "Incendio culposo seguido de muerte y cohecho activo". El 9 de Febrero de 2013 en el Cosquín Rock fue el último recital de “CJS” aunque este se caracterizó por la ausencia del Pato.

Un Nuevo Inicio.

En agosto de 2014, los integrantes de la banda Callejeros son liberados por la Corte Suprema mientras se revisaba el caso. Por esta razón, en noviembre de este año, Pato Fontanet vuelve a dar un show con su nueva banda “Don Osvaldo”, la cual los miembros eran la mayoría que estaban en Casi Justicia Social. 

La banda Don Osvaldo prospera convocando a gran público, aunque el 7 de febrero de 2016, en el Cosquín Rock, fue el último recital de esta banda antes de que Fontanet fuera preso otra vez. La Corte Suprema dejó firme la condena de 7 años, y Fontanet volvió a prisión. Fue liberado en mayo de 2018 al obtener la libertad condicional por buena conducta y haber cumplido la mitad de su condena. 

El 14 de junio de 2018 fue el primer concierto luego de esta segunda etapa de prisión. Desde ese entonces la banda “Don Osvaldo” sigue tocando hasta la actualidad, conformada por Patricio ”Pato” Fontanet (voz), Christian “Dios” Torrejón (bajo, ex callejeros),  Luis Lamas (batería) y Alvaro “Pedi” Puentes (guitarra).

Epílogo.

La historia de Callejeros es una de las más intensas, contradictorias y marcadas por el amor, la música, el barrio y la tragedia que haya tenido el rock argentino.

Pasaron de ser pibes de Villa Celina tocando en garajes a convertirse en un fenómeno masivo del rock barrial, con miles de seguidores en todo el país.

Su legado musical sigue vivo, pero su historia quedó atravesada para siempre por lo ocurrido en Cromañón.